—¿Qué quiere la señorita?
—Nada, no quiero nada. .
—¿Si, segura?
—No. Si. Malvado.
—Ya, pero si no me dices, no puedo saber.
—Tú sabes, no tengo que decirlo.
—Ah, entonces me daré la vuelta y dormiré.
—Uf, ya. Oh. Si quiero regaloneo, y besitos, y amor.
— Ah, eso era… Bueno, ¡venga para acá!

Domingos por la mañana. (via notasdepapel)
—Es que necesito tiempo. Estoy confundido, inseguro, ya no sé que hacer contigo.
—Muy bien, ¿necesitas tiempo? Bien, tómate todo el tiempo del mundo, busca tus inseguridades y cuando estés firme, busca a quién necesites o espera a quién venga.
—¿De qué se trata esto?
—De confusiones, ¿no?
—Sólo es un tiempo.
—Los tiempos no existen en las relaciones, es ahora o no es, y es evidente que aquí, no es. Ya lo sabes, que tengas una vida plena.

De gestos y decisiones frías. (via notasdepapel)
Pervertido y tierno a la vez, es la pasión y el amor en el mismo ser…

(via tu-sexologo)

(Fuente: elplacerdelasletras)